La joyería, como la moda, es un reflejo de nuestro espíritu y nuestras aspiraciones. Y este collar de oro amarillo de 18 quilates, con su colgante en forma de disco y su corazón de madreperla, es un recuerdo al verano eterno, a la luz que nos ilumina y a la belleza que nos rodea. Este collar apuesta por la simplicidad y la elegancia, permitiendo que la madreperla y los diamantes brillen con luz propia. El disco de oro amarillo de 18Kt, cálido y luminoso, enmarca la madreperla natural, creando un contraste de texturas y colores que enamora al instante.