Esta pulsera es un homenaje al saber hacer de otra época. Realizada en oro amarillo de 18 quilates, su diseño de cordón trenzado refleja horas de trabajo minucioso y una sensibilidad artística. Creada alrededor de los años 60 por un artista anónimo, es una pieza que no necesita firma para hablar de calidad, equilibrio y belleza. Su textura rica y envolvente aporta presencia sin excesos. Aunque es pre-owned, se encuentra en estado excelente, prácticamente como nueva, conservando únicamente ligeros rasguños que forman parte de su historia y autenticidad.