Esta pulsera es una joya con alma. Creada en los años 60 por un artista anónimo, representa una época en la que el lujo se construía con materia, tiempo y oficio. Realizada en oro amarillo de 18 quilates y con un peso aproximado de 47 gramos. Sus proporciones —24 cm de largo y 2 cm de ancho— la convierten en una pieza protagonista, diseñada para vestir la muñeca con seguridad y sofisticación. El oro, trabajado con sensibilidad y equilibrio, refleja la luz con una calidez única. A pesar de ser pre-owned, se encuentra en estado excelente, prácticamente como nueva, conservando únicamente ligeros rasguños superficiales que hablan de su autenticidad y recorrido.