El TUDOR 1926 representa una visión refinada de la relojería clásica, donde la estética tradicional se combina con prestaciones concebidas para el día a día. Su caja de 36 mm en acero pulido enmarca una esfera plateada con decoración en relieve que aporta profundidad y textura, realzada por índices y agujas dorados que aportan contraste y personalidad. El brazalete de acero de siete filas, con alternancia de superficies satinadas y pulidas, refuerza su carácter elegante y cómodo en la muñeca. En su interior, el calibre automático T601 ofrece una reserva de marcha aproximada de 38 horas, acompañado por cristal de zafiro resistente a los arañazos y una hermeticidad de hasta 100 metros. Un reloj que refleja el legado de TUDOR a través de una combinación equilibrada de fiabilidad mecánica, estilo y tradición relojera.