El TUDOR 1926 rinde homenaje a la tradición relojera de la Maison con una interpretación refinada y luminosa de la elegancia clásica. Su esfera plateada, enriquecida con una delicada decoración en relieve, revela una profundidad visual cautivadora que se ve realzada por seis diamantes engastados con exquisita precisión. Los índices y agujas dorados aportan calidez y distinción, creando una armonía perfecta con los detalles en oro rosa presentes en el bisel y el brazalete bicolor. En su interior, el movimiento mecánico automático calibre T601 garantiza una precisión fiable, acompañado por cristal de zafiro y una hermeticidad de hasta 100 metros. Un reloj concebido para quienes valoran la artesanía, la elegancia serena y el legado de TUDOR.