El TUDOR 1926 rinde homenaje a los orígenes de la Maison con una interpretación elegante y equilibrada de la relojería clásica. Su caja de acero pulido se combina con un distinguido bisel y brazalete de acero y oro rosa, creando un contraste lleno de carácter y sofisticación. La esfera blanca con decoración en relieve aporta profundidad visual y una presencia refinada, mientras que los índices y agujas dorados reflejan la luz con sutileza. En su interior, el movimiento mecánico automático garantiza precisión y fiabilidad para el día a día, acompañado de una hermeticidad de hasta 100 metros y cristal de zafiro. Un reloj versátil que encarna el legado, la artesanía y la elegancia atemporal de TUDOR.