Este anillo solitario de la colección Atenas de Grau está realizado en oro blanco de 18 quilates y presenta una composición elegante y perfectamente proporcionada en la que un diamante natural de 1,09 quilates ocupa el centro visual de la pieza, sostenido por seis grapas redondeadas de estilo corona con perfil de media caña que envuelven la gema con suavidad y solidez, potenciando su luz y aportando una sensación de armonía estructural, mientras la pureza del oro blanco acompaña el conjunto con una estética sobria y atemporal que convierte esta joya en una expresión de compromiso, distinción y belleza duradera.