Este anillo solitario de la colección Atenas de Grau está realizado en oro amarillo de 18 quilates y se define por una estética sólida y equilibrada, protagonizada por un diamante natural de 0,62 quilates que se eleva como eje central de la pieza, engastado con seis grapas que configuran una estructura de inspiración hexagonal concebida para aportar estabilidad, protección y una lectura visual limpia, donde la calidez del oro acompaña el brillo del diamante con sobriedad y precisión artesanal, dando lugar a una joya de carácter atemporal que simboliza compromiso, solidez y elegancia esencial.