Los diamantes, estrellas fugaces engarzadas en el oro rosa de 18Kt, aportan un toque celestial a las dormilonas. Su brillo incomparable atrapa la luz y la refleja en un espectáculo de destellos. La talla brillante de los diamantes, juega un papel fundamental en la personalidad de las joyas, ya que aumentan la refracción con la luz. Las celebraciones se visten de gala con estos pendientes Grau que realzan el rostro con un toque de sofisticación. Bodas, aniversarios o eventos sociales se convierten en el escenario ideal para lucir una joya que refleja buen gusto y distinción.