La pieza central de cada pendiente Grau es un círculo de ónix, una piedra semipreciosa de color negro intenso con un brillo pulido que evoca la profundidad del cosmos. A esta gema se le atribuye un significado de protección, poder y autocontrol, cualidades que se suman al brillo celestial de los 8 diamantes que la rodean. La colección Halo forma parte de la rica tradición joyera de Joyería Grau, una firma con más de 70 años de tradición. Cada pieza de esta colección está elaborada con meticulosa atención al detalle y los más altos estándares de calidad, garantizando una joya duradera y atemporal.