En primer lugar, el diseño de estos pendientes Grau se caracteriza por su sencillez y elegancia. Cada uno presenta un peridoto redondo, una gema verde oliva que brilla con luz propia. El engaste, de oro amarillo de 14 quilates, es discreto y funcional, permitiendo que el peridoto sea el protagonista. El resultado es un pendiente versátil y atemporal, apto para cualquier ocasión. La elección del peridoto como piedra central es un acierto. Esta gema, además de su belleza, tiene un significado especial. Se le atribuyen propiedades protectoras y se dice que fomenta la creatividad y la alegría. Además, su color verde vibrante evoca la naturaleza y la frescura, convirtiéndola en una elección ideal para los meses de verano.