EL BLOG

de Joieria Grau

Desde su fundación en el año 1832, en la pequeña localidad de Saint-Imier, la marca del reloj de arena alado ha trazado una trayectoria inigualable de precisión y refinamiento. Al hablar de relojes suizos Longines, nos estamos refiriendo a una institución que ha sabido cómo equilibrar la innovación tecnológica con un respeto profundo por sus raíces, convirtiéndose en un referente global que trasciende generaciones. Su lema, Elegance is an attitude, no es solamente una frase publicitaria, sino que es el reflejo de una filosofía que impregna cada una de sus creaciones. Un legado forjado entre prados y precisión mecánic La historia Longines comenzó con Auguste Agassuz, pero fue la visión de su sobrino, Ernest Francillon, la que transformó un taller humilde en una potencia industrial. En 1867, Francillon unificó la producción en una fábrica situada en un recinto llamado “Les Longines” (prados largos), de donde la marca tomó su nombre…